martes, 14 de marzo de 2017

CÓMO FOMENTAR LA AUTOESTIMA DE NUESTROS HIJOS

La autoestima es cómo nos percibimos y cómo nos sentimos con nosotros mismos, pero ¿cómo formamos ese autoconcepto? ¿Y cómo podemos potenciarlo en nuestros hijos?
Desde pequeños recibimos mensajes sobre nosotros de nuestro entorno: padres, profesores, amigos o compañeros, etc. A veces esos mensajes son explícitos: “eres tonto”, “mi hijo es muy inteligente”, “Fulanito saca mejores notas que tú”, “eres el más listo de la clase”, etc. Otras veces esos mensajes son implícitos, esto es, a través de comportamientos que tienen los demás hacia nosotros. Por ejemplo: si un padre/madre sólo está pendiente de uno de sus hijos al hacer los deberes, éste puede percibir que le ven más incapaz porque los padres le prestan más ayuda que al otro.
De esta manera nos vamos haciendo una idea de “cómo somos”, no obstante, eso no significa que seamos así, sino que los demás nos han destacado ciertas cualidades omitiendo muchos otros aspectos que tenemos.

CÓMO NUESTRO ENTORNO MODULA NUESTRA AUTOESTIMA
Para entender mejor cómo los mensajes que recibimos de nuestro entorno (sobre todo los padres) pueden influir en nuestra autoestima, pongamos un ejemplo práctico: Tenemos a tres niños que son educados de manera distinta: 
    Pedro: los padres de Pedro quieren que su hijo espabile y aprenda a hacer las cosas bien, que mejore y sea un adulto de provecho. Así que le destacan a menudo las cosas que hace mal para que se dé cuenta y las mejore, le comparan con otros niños que sacan mejores notas que él o son más obedientes y a veces le dicen que parece tonto y torpe para motivarle a mejorar.  
    Jesús: los padres de Jesús piensan que su hijo es el mejor del mundo y se lo recuerdan constantemente. Cuando hace las cosas bien lo celebran y cuando se comporta mal o se equivoca en algo no se lo dicen porque no quieren que se sienta mal, les sabe mal y no quieren verlo sufrir. 
    Juan: los padres de Juan le sonríen y felicitan cuando hace bien las cosas pero cuando se equivoca en algo le rectifican y le enseñan cómo se hace para que mejore y aprenda. 

CONSECUENCIAS DE LOS ESTILOS DE EDUCACIÓN EN LA AUTOESTIMA DE LOS NIÑOS
¿Qué autoconcepto tendrá cada uno de los niños ahora y en la edad adulta? Según el estilo de educación que adoptemos tendrá distintas consecuencias:
    Pedro: probablemente será un adolescente o un adulto con una baja autoestima, no confiará en que haga bien las cosas, se comparará con los demás y como le enseñaron en casa, verá en él todo lo que hace mal y los defectos que tiene; sin embargo sus cualidades no las verá.
    Jesús: probablemente tendrá una autoestima demasiado alta, pudiendo llegar a ser un adulto narcisista que crea que es mejor que los demás, teniendo una baja tolerancia a la frustración, incapaz de reconocer errores y por tanto siendo incapaz de pedir perdón, afectando así a sus relaciones personales. 
    Juan: tal y como le enseñaron, verá las cualidades que tiene e intentará mejorar aquello que no se le da bien. Probablemente tendrá una buena autoestima en general. 

CLAVES PARA POTENCIAR LA AUTOESTIMA DE TUS HIJOS
El tema de la autoestima es bastante más complejo, implica muchas más cosas, os facilitamos algunas claves para ayudar a vuestros hijos a desarrollar una autoestima adecuada:
    Reconócele sus cualidades.
    Ayúdale a mejorar aquello que no se le da tan bien.
    Percíbelo capaz de mejorar y superarse, así le enseñarás a percibirse a sí mismo como una persona capaz de mejorar y superarse.
    No le señales sus defectos como algo propio de su ser: no ERES torpe, porque no ES torpe, sino que le cuestan más las habilidades motrices; no ES agresivo, sino que a veces ACTÚA agresivamente; no ES tonto, sino que está aprendiendo a vivir, lo raro sería que lo supiera todo.
    Cuando se equivoque en algo, está bien que sepa en qué se ha equivocado, pero aún está mejor si sabe qué debe hacer en vez de eso, así que explícale cómo se hace.
    Acéptalo con sus cualidades y sus defectos. Si no los aceptas ellos tampoco se aceptarán. Es imposible ser perfecto y deben aprender que eso es imposible, de lo contrario serán infelices buscando la perfección.
    No pretendas que sean como tú quieras. Necesitan ser ellos mismos, encontrar su propia identidad. Ellos no han venido a este mundo para cumplir tus expectativas, sino para hacer su vida.
    Exprésale tu cariño, ya sea verbalmente o a través del lenguaje no verbal (miradas, caricias, abrazos, etc.). Si perciben tu amor ellos también aprenderán a quererse y a querer a los demás.
    Delégales tareas de responsabilidad desde pequeñitos que sean adecuadas a su edad. De esta manera sentirán que su aportación importa, por tanto, que ellos son importantes, además de aprender a ser responsables y autónomos.
    Favorece la sociabilización de tus hijos con compañeros de clase, con otros niños en el parque, con actividades extraescolares, etc. De este modo aprenderá habilidades sociales que son muy importantes para las relaciones sociales y para la autoestima.
    Confía en tus hijos, esto hará que ellos aprendan a confiar en ellos mismos.

Núria Tarifa Garcia (Psicóloga)

FAROS Hospital Sant Joan de Déu (Barcelona)

martes, 7 de marzo de 2017

CAPACIDAD DE FRUSTRACIÓN

La frustración es una vivencia emocional que se presenta cuando un deseo, un proyecto o una necesidad no se llega a satisfacer o a cumplir. Cuando esto ocurre, se experimentan en mayor o menor medida una serie de emociones como el enfado, la tristeza, la angustia, la ansiedad, etc.
Tolerar la frustración significa ser capaz de afrontar los problemas y limitaciones que nos encontramos a lo largo de la vida, a pesar de las molestias o incomodidades que puedan causarnos. Por lo tanto, se trata de una actitud y, como tal, puede trabajarse y desarrollarse.
En la etapa infantil, los niños no saben esperar porque no tienen desarrollado el concepto del tiempo ni la capacidad de pensar en los deseos y necesidades de los demás. Es entonces cuando hay que empezar a enseñar a los niños a tolerar la frustración. Si los padres siempre dan a los hijos todo lo que piden, los pequeños no aprenderán a tolerar el malestar que provoca la frustración y a hacer frente a situaciones adversas. Por ello, en la edad adulta, seguirán sintiéndose mal cada vez que no consigan aquello que se han propuesto.
Intentar complacer siempre a los niños y evitar que se sientan frustrados ante cualquier situación no favorece su desarrollo integral como persona, ya que cuando sean adultos deberán enfrentarse a circunstancias tanto de éxito como de fracaso.
Muchos padres intentan reducir o evitar las fuentes que causan frustración en el niño, y terminan por convertir cualquiera de sus fracasos en un nuevo éxito. Para prevenir esta situación y conseguir que el niño tolere la frustración, se debe evitar la sobreprotección y no abusar de la permisividad.

TÉCNICAS PARA TOLERAR LA FRUSTRACIÓN

1.                  Dar ejemplo. La actitud positiva de los padres a la hora de afrontar las situaciones adversas es el mejor ejemplo para que los hijos aprendan a solventar sus problemas.
2.                  Educarle en la cultura del esfuerzo. Es importante enseñar al niño que es necesario esforzarse. Así aprenderá que el esfuerzo es la mejor vía para resolver algunos de sus fracasos.
3.                  No darle todo hecho. Si se le facilita todo al niño y no se le permite alcanzar retos por sí mismo, es difícil que pueda equivocarse y aprender de sus errores para saber cómo enfrentarse al fracaso.
4.                  No ceder ante sus rabietas. Las situaciones frustrantes pueden derivar en rabietas. Si los padres ceden ante ellas, el pequeño aprenderá que esa es la forma más efectiva de resolver los problemas.
5.                  Marcarle objetivos. Hay que enseñar al niño a tolerar la frustración poniéndole objetivos realistas y razonables, pero sin exigirle que se enfrente a situaciones que, por su edad o madurez, sea incapaz de superar.
6.                  Convertir la frustración en aprendizaje. Las situaciones problemáticas son una excelente oportunidad para que el niño aprenda cosas nuevas. De esta forma, podrá afrontar el problema por sí mismo cuando vuelva a presentarse.
7.                  Enseñarle a ser perseverante. La perseverancia es esencial para superar situaciones adversas. Si el niño aprende que siendo constante puede solucionar muchos de sus problemas, sabrá controlar la frustración en otras ocasiones.

En resumen, cabe recordar que la frustración forma parte de la vida. Aunque no se puede evitar, se puede aprender a manejarla y superarla aumentando así la tolerancia a la misma. Aprender a tolerar la frustración facilita que nos enfrentemos con éxito a la vida. Por ello, cuanto antes aprendamos, mejor.


miércoles, 25 de enero de 2017

NIÑOS MIMADOS, ADULTOS DÉBILES



Este es el título de un interesante artículo publicado recientemente en el periódico El mundo. Este texto nos plantea una seria reflexión sobre la educación que estamos dando a nuestros hijos.

Espero que os resulte interesante.  



http://www.elmundo.es/papel/todologia/2017/01/11/5874d407268e3e6f3a8b45bc.html

domingo, 27 de noviembre de 2016

LA FIESTA DE LA LENGUA





Como ya sabéis, este año nos hemos tomado muy en serio la prevención de dificultades de aprendizaje de vuestros hijos. Por eso ya llevamos dos meses llevando a cabo el Proyecto de Estimulación del lenguaje en 1º y de Estimulación del lenguaje y Memoria en 2º de Infantil.

Durante este tiempo los niños han disfrutado de sesiones semanales en las que a través de cuentos, juegos, música y teatro van aprendiendo tanto a pronunciar mejor como a ampliar su expresión oral. Para ellos está siendo muy divertido y para el departamento de Orientación de Infantil y Primaria muy gratificante.   

Además estamos realizando un registro fonológico individualizado de cada uno de los niños. Es ahí donde podremos detectar las dificultades o carencias que tendremos que atender. En breve recibiréis información sobre los resultados de vuestros hijos y, en caso necesario, las actuaciones conjuntas que llevaremos a cabo.

También nos gustaría comunicaros que en la segunda evaluación os convocaremos a una reunión donde podréis conocer el día a día de este proyecto y orientaciones muy importantes para mejorar la expresión oral de vuestros hijos en casa.  

Pero…. esta semana tocaba “desmelenarse” y para ello preparamos “La fiesta de la lengua”. En esta fiesta hemos jugado a los animales, hemos hecho carreras de soplo por equipos, hemos jugado con pomperos y unos cuantos niños han aprendido a hinchar globos. ¡Lo pasaron pipa!

¡Un saludo!













 

martes, 8 de noviembre de 2016

PROGRAMA DE DESARROLLO DE MEMORIA Y ATENCIÓN

Numerosos estudios han demostrado que tanto la atención como la memoria desarrolladas de manera temprana, fomentan que nuestros alumnos sean capaces de aprender de manera más natural y efectiva.
Por ello, el Departamento de Orientación de Educación Infantil y Primaria del Colegio San Viator ha comenzado durante el mes de octubre la aplicación en las aulas de 3º de Educación Infantil de un innovador y ambicioso proyecto: el Programa de Desarrollo de la Memoria y la Atención.


Este programa interviene con todos los agentes educativos: alumnos, familias y profesores. Los alumnos disfrutan mucho en las sesiones semanales que el Departamento de Orientación realiza dentro de las aulas. La sesión comienza con unos minutos de mindfulness que ayuda a despejar las distracciones de la mente y centra la atención de los pequeños. Tras estos primeros minutos, se realizan actividades vivenciadas, digitales y/o manipulativas, tanto individuales como en pequeño y en gran grupo. Se trata de actividades lúdico-interactivas con el objetivo de potenciar la capacidad de los niños de retener la información que reciben diariamente y mejorar la atención tanto inmediata como mantenida.
Las familias y su implicación son muy importantes, por ello recibirán asesoramiento a través de orientaciones concretas del Departamento de Orientación y la Escuela de padres del centro sobre cómo mejorar estas capacidades en sus hijos.

Por último, la implicación de los profesores de aula es esencial. De manera coordinada se dirigen unas consignas muy concretas a los niños durante toda la jornada lectiva. 

martes, 13 de septiembre de 2016

CÓMO MEJORAR LA COMUNICACIÓN CON NUESTROS HIJOS

¿Somos realmente conscientes del impacto que tienen nuestros gestos y nuestras palabras en nuestro entorno? Tal como afirma la psicóloga y pedagoga Cinta Alegret Colomé, es imposible no comunicar, comunicamos incluso cuando estamos quietos y callados.
El poder de un silencio, de una sonrisa, o de una mirada, nos dice que la comunicación es mucho más que palabras. No se trata tanto de lo que decimos, sino de cómo lo decimos: ahí está la diferencia.
Entrenar nuestras habilidades comunicativas facilitará, y mucho, la relación con nuestros hijos.
  • Creamos credibilidad. Gracias a la comunicación creamos credibilidad, tendemos puentes hacia la otra persona y potenciamos nuestra capacidad de influencia. No se puede guiar a alguien por un puente si antes no se ha construido.
  • Escucha activa. Es muy importante practicar lo que se denomina: ‘escucha activa’. Es decir, saber escuchar desde el otro, con los cinco sentidos abiertos y olvidándonos de nuestro diálogo interno –juicios, prejuicios, comparaciones, etc.–. Sin duda, esta es la base de la empatía.
  • Buena sintonía. Tenemos que sintonizar con los sentimientos de nuestros hijos y con lo que nos quieren decir y expresar. Esta sintonía tiene como punto de partida la armonía y el acuerdo. Se trata del contexto total que rodea al mensaje verbal. Nos lleva a mimetizarnos el uno con el otro.
  • Observar siempre. Observar siempre sus expresiones, el tono de voz, los gestos corporales... nos ayudará a calibrar, a analizar a nuestros hijos y alumnos.
  • Mostrar interés. Muestra siempre tu interés por lo que te transmiten: ideas, sentimientos, experiencias. Vive la experiencia como una oportunidad de autoconocimiento. Los enemigos de la comunicación son la prisa, el ensimismamiento y el no saber diferenciar lo importante de lo urgente.
  • Lenguaje positivo. Utiliza siempre términos y expresiones formuladas en positivo. El lenguaje positivo orienta hacia la acción, el negativo bloquea. No juzgues en tus expresiones, ni compares a tu hijo con nadie. Los juicios son una proyección de nuestra manera de ver el mundo. Las comparaciones no ayudan a descubrir el potencial único de la persona.
  • Mensajes cortos y claros. Hay que emplear pocas palabras y claras; así el mensaje se transmite con mayor claridad. El lenguaje debe ser comprensivo y esperanzador para despertar en el que escucha oportunidades de expansión personal.
  • No presiones... pregunta. Jamás presiones en una conversación con tus hijos. Si lo haces, conseguirás el efecto contrario al esperado y no se creará un ambiente de confianza. Es importante formular preguntas para clarificar significados y captar el contenido con la máxima exactitud. Si originas espacios para la reflexión le demostrarás tu respeto.
  • Confianza y cariño. Es necesario que se genere un ambiente de confianza. Favorece la apertura de la otra persona en el proceso de comunicación. Utiliza un tono de voz adecuado, basado en el cariño.
  • Una expresión relajada. Mírale a los ojos y adopta una expresión facial relajada y de apertura de cuerpo y brazos. Observa cuál es el aspecto externo de tu interlocutor porque refleja una actitud interna y te ayudará a descubrirla.
  • Practica y recuerda. Cualquier momento es bueno para poner en práctica todos estos consejos que hemos comentado sobre comunicación verbal y no verbal. Pero recuerda siempre que: el buen comunicador es aquel que habla poco, escucha y observa mucho, y da más.

sábado, 2 de abril de 2016

"LO IMPORTANTE DEL DEPORTE NO ES EL RENDIMIENTO, SINO QUE DISFRUTEN LOS NIÑOS"


Esta semana en nuestro blog, hemos entrevistado al jugador y entrenador-educador de baloncesto Nacho Gella Ciprés. 


Nacho –además de ser Licenciado en Psicopedagogía, Diplomado en Magisterio de Educación Física y Entrenador Superior de Baloncesto– cuenta con una amplia experiencia como docente y monitor deportivo. En los últimos años ha compaginado su trabajo como entrenador profesional de baloncesto, con la asesoría técnica y pedagógica a clubes deportivos y jugadores profesionales.
En la actualidad es el Coordinador General del Soles Training Camp, escuela de baloncesto de los Soles de Mexicali (México) que cuenta con más de 500 niños y niñas. Además es seleccionador de México SUB15 masculino, equipo con el que el pasado mes de diciembre se proclamó campeón de Centroamérica.


Además en abril del año pasado -2015- salió a la venta su primer libro “NO TODO ES GANAR: Manual de buenas prácticas para el educador deportivo”.




Nacho, ¿cuáles dirías que son los valores más importantes que transmite el deporte a los niños?
El deporte en edad escolar sólo debe tener tres objetivos básicos. El primero y más importante es que el niño/a se divierta. El segundo es ayudar en un correcto desarrollo físico y cognitivo y, por último, enseñar a socializarse. A través del deporte se aprende a relacionarse con los compañeros y el entorno.

¿Cuáles de esos valores crees que deberían potenciar los padres y cuáles no?
Principalmente deberían dejar que su hijo/a se divierta jugando. A partir de ahí buscar un entrenador que ayude en la enseñanza de valores y sea un buen ejemplo de humanidad y comportamiento para el jugador.
Por supuesto, dejar completamente de lado el resultado o rendimiento deportivo, eso debe ser completamente secundario.

¿A qué tipo de niños recomendarías un deporte individual y en equipo?
Pues yo creo que sería muy bueno que todos los niños practicaran uno individual y uno de equipo en sus primeros años.
Con el individual aprendes un poco más sobre el sacrificio, la importancia del trabajo y la constancia; y con el de equipo aprendes a compartir, a trabajar en equipo o a respetar el trabajo de los demás.
Con esto no quiero decir que en ambos no se trabajen todos esos valores, solo que cada uno tiene algunos que están más presentes.

¿Es bueno que si nuestros hijos no quieren hacer deporte, insistamos en ello?
Pienso que es fundamental que lo hagan, pero evidentemente el que ellos quieran y no el que les guste a los padres.
Cuando un niño no quiere hacer deporte es complicado pero creo que es porque se ha intentado tarde. Si desde muy temprana edad se le orienta en eso como un juego, los peques lo pasan bien y se enganchan al deporte.

¿Qué debemos hacer los padres si nuestro hijo quiere integrarse en un deporte en el que vemos que no tiene muchas cualidades para él?
Apuntarlo, lo importante del deporte no es el rendimiento que da. Lo que si tenemos que intentar es buscar un club en el que lo tengan claro y le dejen disfrutar independientemente de su nivel deportivo.

Cuando un niño termina un partido, qué mensaje debe recibir de sus padres si ha ganado? ¿y si ha perdido?
Yo recomiendo que le pregunte si se lo ha pasado bien. Si la respuesta es positiva… no hay más que hablar. Si la respuesta es negativa hay que ver si es porque el niño no entiende su papel o si nosotros y su entrenador somos los culpables de ello.
En la derrota debe entender que es parte de la vida y que no pasa nada, que deben trabajar más para mejorar. En la victoria debemos hacerles entender que la victoria es consecuencia del trabajo pero que siempre habrá alguien que pueda ganarnos y debemos seguir trabajando.

¿Cuál es el error más habitual que cometemos los papás con el que te has encontrado a lo largo de tu carrera como entrenador?
Normalmente es darle demasiada importancia al rendimiento. Muchas veces sin querer, transmitimos a los niños mensajes incorrectos. No importa el resultado pero luego protestamos a los árbitros, nos quejamos de la participación o no de nuestros hijos…

Gracias Nacho por tu entrevista.
Si queréis seguirlo en las redes sociales o poneros en contacto con él, podéis hacerlo a traves de su Twitter: “CoachNachoG o Facebook: Nacho Gella Basket.